Desde hace un tiempo he descubierto que ya me he cambiado de carrera, pues soy piloto espacial. He descubierto en mi ultima investigación que todas las estrellas, constelaciones y galaxias se encuentran repartidas por todo tu cuerpo. Yo he ido pilotando por todos y cada uno de tus lunares para poder unirlos y formar esas constelaciones tan preciosas. A la hora de comer, casi todos los días de un tiempo a esta parte, mi felicidad aumenta, no solo por MADMONKEYS, sino también porque dejas mi habitación cargado de ese aroma al que huele la magia, ese aroma al que huele tu ropa y todos los cortos que he visto en youtube. Mi cama está impregnada de ti y por las noches duermo tranquila y feliz, sabiendo que me esperarás con Tony en casa cuando cierre los ojos. Gracias a ti veo el mundo con otros ojos que me has dado, unos ojos sacados del cine, los ojos cargados de HD. Mis películas son más buenas que las tuyas, porque con mis ojos repito en modo continuo tu sonrisa perfecta y maravillosa que te dibujan unos hoyuelos precisos al lado de tus labios, o tu riendote, saltando, escalando montañas, viendo gigantes, corriendo en guerras de cosquillas... Estoy aprendiendo a que me guste el italiano los martes y los jueves para asediarte en tu cuarto y pasar un rato chachi, pero sin duda, lo que estoy aprendiendo es a hacer el camino y a disfrutarlo contigo, siempre y para todo.
jueves, 13 de junio de 2013
domingo, 9 de junio de 2013
Incienso. Pimienta. York.
Siempre me atrajeron los hombres con abrigos y chaquetas oscuras, aquellos que saben llevar todas sus historias en maletines de piel y cerrojos de metal dorado. Esas historias de las que cada uno de nosotros encuentra un significado distinto. De rostro severo y corazón grande. De mirada profunda y lenguaje cercano. Siempre me gustó lo difícil. Será por esa razón que el Barroco me entusiasma tanto. Atravesaba siempre la estancia moviéndose al compás del reloj, tic, tac, tic, tac... transportando extraños pero familiares aromas con su caminar, como el olor de casa o simplemente de misterio. Hablaba todo el tiempo , se paraba en seco. Acompañaba todas sus palabras con unos movimientos bruscos propios de un baile de una cinta en un ventilador.
Mientras observaba la escena , yo me dedicaba a contestar al clamor del viejo y cascado teléfono rojo. Mis cabellos de color caoba se resbalaban mientras apuntaba notas al director y observaba la sombra del hombre moviéndose en un vals constante.
"Ahora está reunido el director". Afirmé a mi interlocutor telefónico. "Si lo desea le dejo un recado pidiendo que le llame".
Más solo el silencio y la sombra del hombre me contestó.
Colgué el teléfono poniendo punto y final a la función en la sala de los vómitos verdes.
Mientras observaba la escena , yo me dedicaba a contestar al clamor del viejo y cascado teléfono rojo. Mis cabellos de color caoba se resbalaban mientras apuntaba notas al director y observaba la sombra del hombre moviéndose en un vals constante.
"Ahora está reunido el director". Afirmé a mi interlocutor telefónico. "Si lo desea le dejo un recado pidiendo que le llame".
Más solo el silencio y la sombra del hombre me contestó.
Colgué el teléfono poniendo punto y final a la función en la sala de los vómitos verdes.
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