miércoles, 21 de marzo de 2012

Estoy en el límite de mi misma.
Así pues , todo cuanto me rodea me está matando. A veces pienso que alguien provisto de una capa invisible me cuela unas gotas de cicuta en todo lo que bebo, para así agonizar y paralizarme poco a poco.
Estoy bloqueada. Mi sistema operativo no reacciona a ningún comando.
ctrl , alt , suprimir no son válidos para sacarme de este estado. Ni tampoco gritar a la pantalla y pegarle golpes.
Estoy cansada de estar dar todo de mi misma y no recibir nada. No es mi intención que me den algo a cambio , pero a veces un : "Gracias" o ¿Quieres que tomemos un café y hablamos? es agradable escucharlo.
Estoy con una careta constante desde hace tres meses. Me río y parezco feliz entre mi escandalosa risa. 
Pero no es así. Tampoco quiero que se me acerquen lastimeramente en plan grupo de apoyo de Alcohólicos anónimos. Solo quiero agonizar con mis sentimientos en silencio.


¿Sabes de ese frío que recorre tu espina dorsal y no puedes quitarlo ni estando delante del fuego?
Si es así dime como se llama al menos porque lo soporto desde algún tiempo.





martes, 13 de marzo de 2012

Una hora.

Debería pedir disculpas pero veo demasiada incoherencia en pronunciarlas si ni si quiera yo misma me las creo.
Me siento culpable por no ser capaz de bajar al menos un par de veces al año a esa casa con olor a café en dónde hará unos dieciséis años , que cumplí dos años. Me encantaría decir que echo de menos estar al calor de las dobles faldillas , que me paseo por los pasillos cual Marie Antoniette en Chateaux de Versailles, pero volvería a ser una hipócrita como tantas personas que pueblan el mundo. 
Me duele que no te preocupes por nadie. 
Nuestra extraña relación llegó al punto de que pensé que no estas ahí.Que todo había sido un sueño y realmente no existías. 

Llegastes a dejar de existir para mi.

Por mucho que me cueste admitirlo, tu NUNCA has estado ahí. Nunca has venido a remendarme los leotardos por los traspiés de mi yo de cuatro años. No hemos tomado nunca leche con galletas mientras me contabas cuentos. No he pasado ni un instante de mi vida jugando a las cartas contigo al calor del brasero por la  noche después de cenar. Rara ha sido la vez que he tenido una conversación contigo por teléfono. 


Por eso me siento una extraña en tu casa. 
No me siento en casa. 
Me es imposible. 


Y no culpo a nadie.
Por eso me parece tan irrisorio todo.

A veces no te comprendo. 
Será por que no he pasado mucho tiempo contigo.

Y no culpo a nadie.
Por eso todo me parece tan irrisorio.

Pero a parte de esto yo tengo que quererte porque a pesar de todo lo ocurrido eres mi abuela. 
Y las nietas siempre quieren a sus abuelas. 
Sé que me quieres, aunque pases de todo. 
Pero no puede pretender , ni tu  ni nadie, que las cosas cambien como cambia un niño en los tres primeros años de vida.






Veloz...

Uno [Español]

1. Una razón para sonreír cada mañana.

Tener la suerte de ver a las personas que quiero cada día.

jueves, 8 de marzo de 2012

La muerte ya no lleva parca.

El otro día pasé por la vieja tienda de antigüedades de la Avenida Ferdinand. 
El día era muy lluvioso y los coches se agolpaban en los pasos de cebra esperando a que el semáforo se pudiera en verde. Yo me dirigía como todas las tardes a enseñar francés a los chicos de la señora Rodríguez , cuando pasé por la tienda de antigüedades. En el escaparate se encontraba expuesto un gramófono de 1923 dorado , con la caja de madera de roble y la manivela rematada en marfil blanco. Era perfecto. A pesar de que llegaría muy tarde a darle las clases a los chicos , me decidí a entrar en la tienda a preguntar por su precio. 


-"Son 500 francos" dijo el viejo dependiente. 


Me miraba con sus ojos grises , carentes de emoción alguna salvo atender su tienda. Salí pensando como conseguir tantos francos sin tener que trabajar tantas horas por tan poco dinero cuando al salir a la calle para internarme de nuevo en el caos de la lluvia, me choqué con un hombre. 
Era muy pálido , iba ataviado con una gabardina larga y negra con un sombrero a juego.
En sus ojos se podía leer la historia de un hombre que ha vivido demasiado en poco tiempo.

-"Disculpe señorita" dijo el.
-"No es nada repliqué"

Me había impresionado. Era atractivo. Muy atractivo. Demasiado atrayente. Las cosas claras: Tenía un cuerpo atrayente a una mujer , unos labios perfectos, una forma de moverse al caminar muy , muy ...
Estaba extasiada.Y así con el tintineo de la campana de la tienda , nuestro breve encuentro terminó. 

El hombre de la gabardina entró y saludo al viejo dependiente a la vez que le entragaba un recibo y decía: 



-"Lo siento".


El anciano tomó el papel. Nada más cogerlo y tras leer las primeras líneas
comezaron a fallarle las piernas , la respiración comenzó a hacerse lenta e interrumpida mientras los párpados le pesaban como el plomo. Nuestro hombre , tan gentil y elegante se quito el sombrero e hizo una reverencia al cuerpo del anciano que yacía en el suelo y , ajustándose la gabardina y el sombrero , salió de la tienda , se quedó observando el escaparate y dando un chasquido acompañado de un suspiro, desapareció.

Yo ya estaba en casa de los Rodríguez , lejos de la muerte , del hombre atractivo y sin la frialdad latente de la tienda de antigüedades.






Wall 1.