Me siento culpable por no ser capaz de bajar al menos un par de veces al año a esa casa con olor a café en dónde hará unos dieciséis años , que cumplí dos años. Me encantaría decir que echo de menos estar al calor de las dobles faldillas , que me paseo por los pasillos cual Marie Antoniette en Chateaux de Versailles, pero volvería a ser una hipócrita como tantas personas que pueblan el mundo.
Me duele que no te preocupes por nadie.
Nuestra extraña relación llegó al punto de que pensé que no estas ahí.Que todo había sido un sueño y realmente no existías.
Me duele que no te preocupes por nadie.
Nuestra extraña relación llegó al punto de que pensé que no estas ahí.Que todo había sido un sueño y realmente no existías.
Llegastes a dejar de existir para mi.
Por mucho que me cueste admitirlo, tu NUNCA has estado ahí. Nunca has venido a remendarme los leotardos por los traspiés de mi yo de cuatro años. No hemos tomado nunca leche con galletas mientras me contabas cuentos. No he pasado ni un instante de mi vida jugando a las cartas contigo al calor del brasero por la noche después de cenar. Rara ha sido la vez que he tenido una conversación contigo por teléfono.
Por eso me siento una extraña en tu casa.
No me siento en casa.
Por eso me siento una extraña en tu casa.
No me siento en casa.
Me es imposible.
Y no culpo a nadie.
Por eso me parece tan irrisorio todo.
A veces no te comprendo.
Será por que no he pasado mucho tiempo contigo.
Y no culpo a nadie.
Por eso todo me parece tan irrisorio.
Pero a parte de esto yo tengo que quererte porque a pesar de todo lo ocurrido eres mi abuela.
Y las nietas siempre quieren a sus abuelas.
Sé que me quieres, aunque pases de todo.
Sé que me quieres, aunque pases de todo.
Pero no puede pretender , ni tu ni nadie, que las cosas cambien como cambia un niño en los tres primeros años de vida.
Veloz...
No hay comentarios:
Publicar un comentario