lunes, 26 de diciembre de 2011

Piano Man


Esta es la historia de un sábado de no importa que mes
 Y de un hombre sentado al piano de no importa que viejo café.  
Toma el vaso y le tiemblan las manos apestando entre humo y sudor
 y se agarra a su tabla de náufrago volviendo a su eterna canción  
Toca otra vez viejo perdedor
 haces que me sienta bien 
es tan triste la noche que tu canción
 sabe a derrota y a miel 
 Cada vez que el espejo de la pared le devuelve más joven 
la piel se le encienden los ojos
 y su niñez viene a tocar junto a él 
Pero siempre hay borrachos con babas 
que le recuerdan quién fue
 el más joven maestro al piano 
vencido por una mujer  
Ella siempre temió echar raíces
 que pudieran sus alas cortar y en la jaula metida, 
la vida se le iba y quiso sus fuerzas probar
 No lamenta que dé malos pasos
 aunque nunca desea su mal 
Pero a ratos con furia golpea
 el piano y hay algunos que le han visto llorar
 Toca otra vez viejo perdedor
 haces que me sienta bien
 es tan triste la noche que tu canción
 sabe a derrota y a miel  
El micrófono huele a cerveza
 y el calor se podría cortar solitarios oscuros 
buscando pareja apurándose un sábado más  
Hay un hombre aferrado a un piano
 la emoción empapada en alcohol 
y una voz que le dice: "pareces cansado" 
y aún no ha salido ni el Sol  
Toca otra vez viejo perdedor 
haces que me sienta bien
 es tan triste la noche que tu canción
 sabe a derrota y a miel.

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